Consecuencias del mal ambiente laboral y cómo lidiar con él

Conseguir un buen clima laboral en el trabajo puede ser la clave para un futuro de éxitos y progreso empresarial. Sin embargo, un mal ambiente laboral puede provocar consecuencias determinantes, tanto en el día a día como a largo plazo.

Una alta rotación de personal, impuntualidad, desmotivación, baja productividad, incumplimiento de objetivos o actitudes negativas son solo algunas de las consecuencias que un mal clima laboral puede acarrear a tu empresa. En este artículo analizamos cuáles pueden ser las principales causas que originan este mal clima laboral y cuáles son las formas más efectivas de prevenirlo o solucionarlo.


¿Qué se considera mal ambiente laboral?

Un mal ambiente laboral puede provocarse por diferentes factores. La fricción o mala relación entre compañeros/as es, sin duda, uno de los grandes motivos por los que se genera un mal clima. Otra de las grandes causas que genera descontento laboral es la infravaloración de la plantilla, es decir, el sentimiento que el empleado o la empleada adquiere con el paso del tiempo por obtener un reconocimiento laboral nulo o casi inexistente.

El estrés, las altas cargas de trabajo o una larga enfermedad son cuestiones que también pueden hacer incrementar la mala situación de la persona y, por ende, agravar el clima dentro del trabajo. Por último, es necesario mencionar que una mala o baja remuneración también es otro de los motivos por los que los empleados y las empleadas sienten descontento en su día a día laboral y, como consecuencia, desemboca en una mala actitud dentro de la empresa y en un fomento del mal clima.


El mal ambiente laboral y sus consecuencias

Si el mal ambiente laboral persiste en un equipo o empresa, puede conllevar una serie de consecuencias que, en ocasiones, resultan ser irrecuperables. Un mal clima laboral puede afectar a mucho más que a una disminución de la productividad del personal. Y esta situación, si no es controlada y tratada a tiempo, puede multiplicarse y extenderse hacia otras personas o equipos por su “efecto contagio”.

Consecuencias del mal ambiente laboral para empleados y empleadas

En el día a día, un mal clima laboral puede perjudicar considerablemente a la plantilla, tanto a nivel individual como grupal:

Falta de motivación: a pesar de que todas las personas somos conscientes de que trabajar es la forma de conseguir una retribución económica, con el tiempo el dinero deja de ser el principal motivador para dar paso a factores más valorados como la flexibilidad, la conciliación, las oportunidades de crecimiento o la formación. Si una empresa no es capaz de aportar un extra de motivación con estos pequeños detalles, los efectos psicológicos en el personal pueden ser determinantes y su satisfacción laboral comenzará a disminuir considerablemente. La falta de motivación puede traducirse, en poco tiempo, en estrés, frustración o disminución de la productividad.

Salud de la plantilla: muchas veces, el mal clima laboral nace por una mala disposición de los elementos que componen el espacio de trabajo. Al fin y al cabo es un lugar donde pasamos muchas horas y si no cuenta con la ventilación, disposición o iluminación adecuada, puede ir ocasionando falta de concentración, cansancio, desorientación, problemas de vista o fatiga.

Consecuencias para empresas

El ambiente laboral es una condición indispensable no solo para los trabajadores y trabajadoras, también para las empresas ya que, en caso de contar con un clima malo, puede ocasionar:

Experiencia del cliente negativa: las cuestiones ambientales y sociales tienen un gran peso en las decisiones de las personas consumidoras. Por ello, un clima laboral malo afecta también al servicio ofrecido a los clientes y su experiencia de compra o contratación.

Gestión de la empresa: obviamente, si el ambiente generalizado es malo, esto se verá reflejado en la gestión integral de la empresa. Tanto la calidad de los servicios como la productividad o la toma de decisiones estarán influenciados por un mal clima laboral presente.

Mala imagen exterior: un mal clima laboral hará que las motivaciones de los empleados y empleadas disminuyan considerablemente y que, como consecuencia, comiencen a buscar nuevos entornos y oportunidades laborales. Esta situación continuada en el tiempo puede llegar a afectar también a la imagen de la empresa en el exterior y a su reputación.


Cómo superar mal ambiente laboral: claves para lidiar con él

Conocidas las posibles causas y consecuencias que el mal ambiente laboral puede provocar en la plantilla y en la empresa, es momento de tomar acción en ello y evitar esta situación. Si ya es imposible prevenir su aparición, será necesario lidiar con el problema lo antes posible.

Para ello, una encuesta profesional que pueda medir el engagement y el clima empresarial será el primer paso para obtener esos indicadores psicométricos tan valiosos y que podrán ser utilizados posteriormente para solventar el problema. En Great Place To Work contamos con la metodología Trust Index que es de gran ayuda para las empresas a la hora de diagnosticar los problemas que existen en la orgnización.

Una vez los datos hayan sido obtenidos, es momento de abordar el problema a nivel organizacional mediante algunas acciones como la elaboración de un código de conducta o la creación de planes estratégicos que recojan:

  • Hacer crecer la capacidad de liderazgo de los empleados y empleadas.
  • Crear programas que permitan una mayor flexibilidad laboral y conciliación laboral.
  • Fomentar la promoción del respeto y trabajo en equipo.
  • Trabajar teniendo en cuenta el feedback de los/as compañeros/as.
  • Realizar determinados reconocimientos a las personas trabajadoras.
  • Promocionar el espíritu de equipo y un modo de trabajo colaborativo.
  • Fomentar las actividades en grupo.
  • Ofrecer un espacio de trabajo que fomente la productividad y el trabajo óptimo.

Estas son solo algunas de las iniciativas que pueden llevarse a cabo en una empresa u organización para mejorar el mal clima laboral que, por una u otra razón, se ha generado en la empresa. De hecho, conscientes de la importancia que puede llegar a tener en el bienestar de la plantilla y en el éxito empresarial de la organización, el clima laboral se ha convertido en uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de determinar si se trata de un buen lugar de trabajo o no.


¿Cómo medir el ambiente laboral?

Es recomendable que el ambiente laboral se mide a través de una encuesta de clima laboral. De hecho, es el método más habitual en diferentes empresas de distintos tamaños, sectores y funcionalidades. Además, debe ser realizada por profesionales ya que debe contemplar temas relacionados con la estadística, la psicología e incluso la propia metodología de las encuestas.

Un aspecto fundamental a tener en cuenta es que estas encuestas deben garantizar el total anonimato de las personas ya que, de lo contrario, las respuestas podrían haberse visto condicionadas por la inseguridad, el temor o la vergüenza. Por lo general, están compuestos por una parte con preguntas demográficas, otras centradas en el clima laboral y las últimas de temática más abierta.

Además, es necesario tener en cuenta que una encuesta laboral pasa por varias fases, desde su creación hasta la elaboración de un informe final mediante los datos obtenidos:

  • Fase de creación y diseño de la encuesta.
  • Fase de comunicación.
  • Fase de realización.
  • Fase de análisis.
  • Fase de comunicación de resultados.

En este sentido, Great Place to Work® pone su experiencia y profesionalidad al servicio de todas las personas. A través de sus programas de transformación, ayuda a empresas y organizaciones a conseguir la mejor versión de sí mismas para convertirse en un excelente lugar para trabajar con un clima laboral inmejorable.